TRANSFORMACIÓN

Cada momento que acontece, cada aliento vital que nos permite la vida es una oportunidad de transformación.
Podemos seguir cambiando de poderes socioeconómicos, pero si la transformación no sucede en el núcleo de nuestra individualidad, nuestro pensamiento, seguirá ocurriendo una y otra vez lo que ha sucedido por los últimos 20 siglos o más.

Cuando practicamos estamos constantemente revisando y de alguna manera protestando contra los hábitos, cargas y estructuras del pensamiento que nos han sesgado y esclavizado en un egoísmo lleno de juicios, comparaciones, vanidades, insaciables deseos que nos ciegan a la empatía y el reconocimiento de cómo en cada ser vivo de la existencia esta la misma energía y fuente de vida que en nosotros y como en el cuidado y respeto de la existencia yace nuestra verdadera plenitud y satisfacción.

El compromiso con la transformación interior requiere mucha valentía y dedicación, es allí donde verdaderamente se sembrara la semilla de un cambio real que pueda ser nutrida y potencializada por las generaciones venideras desde el ejemplo e inspiración que nosotros les dejemos.

Revisa profundamente tus creencias, tus hábitos, tu patrones, si aun vives sesgado a una raza o un color, o piensas aun que tu religión o ideología es la verdad absoluta, allí ya estas cometiendo violencia. Si no puedes vivir desde la simpleza y necesitas sobre- acumular y satisfacer tus deseos por encima de los demás, allí hay violencia. Si no habitas tu silencio, tu intimidad y reconoces la paz y la libertad interior que no dependen de nadie y de nada, seguirás esclavo de ideologías e ideas ajenas que impiden vivir la realidad desde el amor desinteresado que solo da, que no exige, y desde la humildad que permite el asombro de una percepción cristalina y sin juicios de la existencia.
Esta es la verdadera práctica constante y el verdadero cambio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll to Top